sábado, 31 de diciembre de 2011

CUENTO DE NAVIDAD FELINA

CUENTO DE NAVIDAD FELINA








Dicen que de vez en cuando es bueno hacer balance de lo que ha sido hasta el momento la vida de cada uno y hoy, acostada en esta manta  (un poco hortera…todo hay que decirlo ;)) con estampado de raspas de pescado y delante de la pantalla del ordenador en la que ella pasa tantas horas mientras le permito que me acaricie, bese y achuche (por Diossss que pesadita se pone a ratosss) recuerdo el día que la conocí.
Estaba yo desde hacía varias horas en un lugar oscuro pero desde el que se vislumbraba algo de luz entre las rendijas...era estrecho y lleno de cables…fuera murmullos de gente, niños jugando, olor a comida, pero nadie parecía oírme, darse cuenta de que yo estaba allí, es verdad que no estaba en un lugar muy visible, pero caramba…también estaban sordos? Yo continuaba alzando la voz para ver si finalmente se oía mi lamento y, de repente, parece que alguien se para cerca:
-Uisss parece que maúlla un gatito…vamos a ver dónde está!!!....pues no lo veo, pero lo oigo…
Los pasos se acercan, parecen dos personas, pero se retiran de nuevo: miauuuuuuuuuuu, no os vayáis estoy aquíiiiiiii!!!!

-Mama parece que sale de aquí
-Imposible tete, este armario de la luz está cerrado…
Sí, sí estoy dentrooo, miauuuuu, miauuuuu…no os vayáis, estoy aquí!!
-Pero cómo es posible que se halla metido ahí?
Les oigo alejarse, noooooooooo, me moriré aquí dentro, llevo ya muchas horas, tengo hambre y sed…por qué se van? Por qué de nuevo me abandonan? Vuelven a cercarse más pasos, parece…más gente?
-          No se preocupe señora, vamos a llamar a los operarios de la luz para que vengan, por el bien del animal y todos, porque como se mueva, él morirá electrocutado, pero todo el barrio se quedará  sin luz.
-          Cuánto van a  tardar?
-          Posiblemente a última hora de la tarde…
-          Pero si son las 14.00h…..
Vuelven a alejarse y ya no sé dónde ponerme en este lugar…Me quedo dormida sentada y sigo escuchando ajetreo fuera…el mismo que llevo escuchando desde que aparecí aquí, no sé cómo hace ya unos meses o unos días…he perdido la noción del tiempo. Sólo sé que hacía frío y aunque era muy estimulante estar aquí con tanto espacio para correr, tantos árboles a los que subir…el miedo también está patente todos los días…humanos con no muy buenas intentenciones,perros que intentan atacarnos, a veces, impulsados por los humanos que les dicen:
-Venga , atacaaa, sólo es un gato!!!
Y ellos unas veces porque se creen que es un juego y otros para demostrar lo obedientes que son nos persiguen, acosan y algunas veces…nos matan.
También he visto a compañeros felinos morir de hambre, de frío, de enfermedades, por un parto complicado o incluso de pena…por no entender, cómo no entendí yo, él porque estamos aquí, por qué….pero yo decidí que iba a luchar , a salir de esa depresión…pero ahora, no sé qué hago aquí…oscurece….me duele el cuerpo y tengo hambre!!!
Pasos y ruidos en el exterior…
-   Bueno, señora, vamos a ver que nos encontramos y tenga cuidado porque a  lo mejor está tan asustado que se le hecha encima…
-  No se preocupe usted por eso, abra el armario, que de lo demás ya nos ocuparemos.
Es casi de noche y al abrir las puertas un hombre con un mono azul se me queda mirando atónito y detrás una mujer con un cachorro humano que dice…
-oh…mama q bonitaaaaaaaaaa!!! 
Me dan agua, algo para comer y se sientan en un banco. Hablan y yo me acerco al cachorro humano para darle  las gracias en lenguaje felino, pasándome entre sus piernas y ronroneando.
Me acaricia y me muero de gusto…cuánto tiempooo!!! Pero se van…ehhhh, y yo? No me dejaréis de nuevo aquí???
Vuelven con una especiE de caja enormeee, que yo ya conocía de la primera vez que me dejaron en el Parque…me meten dentro y me mosqueo muchooo, bufo, maúllo….dónde me vais a abandonar ahora??? Dejadme aquí, al menos esto ya lo conozco!!! 
Un rato después se abre una puerta y dos gatos blancos como la nieve vienen a recibirme:
-Pffffffffffff….dejadmeeee que soy muy peligrosaaaa, pffffffffffff!!!, pero ellos me miran con cara de circunstancias y se alejan…
Corro por todo el piso, percibo olores y vuelvo a ver objetos que me eran conocidos de antes, como las camas y un sofá. A PARTIR DE ESA TARDE, MI VIDA CAMBIÓ. Volví a conocer la seguridad de un hogar, tuve a mis 4 cachorros (sí, venía embarazada, pero no se me notaba, jejeje) de los cuales 3 fueron adoptados y  una, Kiara, se quedó con nosotros…así que la familia se dobló. Tuve un tumor en la matriz que me operaron y del que me recuperé enseguida porque soy una superviviente. 
Ya duermo tranquila, tanto que a veces hasta ni me entero de que la tengo a ella al lado mirándome, embelesada y diciendo:
-Ainsssss, mi Llum preciosa…eres la gatita más guapa del mundoooo!!!! 
Y yo que soy muy digna  me hago la loca, bostezo y le permito que me acaricie…pero soy la gata más feliz del mundo…una gata que nunca se acerca a la puerta de la calle…por si se cierra detrás de mí mientras cotilleo, que duermo plácidamente al sol todos los días, pero sabiendo que tengo una cama, pienso y una latita asegurada todas  las mañanas. Que soy feliz porque quiero mucho a los dos tontos blancos descafeinados de Brook y Bekam, aunque de vez en cuando les recuerde tanto a ellos como a mi hija Kiara quién manda en casa, jejejeje. 
Mi deseo para el año próximo y para todos los demás, es que no me vuelvan a abandonar y pueda seguir viviendo con el cariño de estos dos humanos que se han llevado, al principio de vivir con ellos  más de un zarpazo , pero a los que cada día que pasa quiero  más y más…y ellos, a pesar de ser infinitamente inferiores a mí…lo saben! 
Han pasado en acogida otros gatos que han tenido una historia parecida a la mía y para los que también se han buscado casas definitivas y cuando mi hija Kiara me habla de libertad, de salir por el balcón o por la escalera a buscar aventuras, yo siempre le recuerdo que la auténtica libertad es aquella en la que te sientes feliz , querido y protegido, porque las historias de gatos en los tejados son bonitas para los libros de cuentas o las novelas, pero en la vida real es de una dureza extrema. Me mira, y me escucha pero cree que exagero…que bien, fantástico, porque eso quiere decir que ella no ha tenido que  pasar por lo que he pasado yo y tantos otros. 
Mi cuento de Navidad Felina es este…el reencuentro con un hogar en el que me quieren y me respetan y que todos los compis que se encuentran en situaciones dramáticas de abandono tengan un hogar y una oportunidad de ser felices. 
Así que, de parte de toda la familia felina: Brook, Bekam, Kiara y de los humanos Rosa e Iván os deseamos una Feliz salida de año y una mejor entrada del 2012. 
Ronroneossss y algún zarpazo (para recordaros quién manda J)


Firmado: LLUM


2 comentarios:

  1. nena me has hecho sacar una lagrimilla tonta y tó! me encantan las fotos de la famili jeje

    ResponderEliminar